Tristana Robles: Cómo empezó todo para esta puertorriqueña ganadora de Grammy

Jul 26, 2017 | Features, Women We Heart

Ser productora de cine no siempre estaba en los planes de Tristana Robles, pero cuando lo descubrió, no cabe duda que ella nació para esto. Junto a su esposo crearon Filmes Zapatero y desde ese entonces han trabajado para diversos artistas incluyendo Residente Calle 13, Ricky Martin y Juanes. Han llegado a donde muchos sueñan: a ganar no solo uno, sino dos premios Grammy Latino.

Tuvimos la oportunidad de dialogar con Tristana acerca de sus inicios, su misión como productora y la importancia de la familia.

M: ¿Cómo surge tu interés en la industria de cine?

TR: Yo estudié comunicación pública en la UPR de Rio Piedras y entré un poco por casualidad. Pensé estudiar leyes y luego me cambié a comunicaciones. Entre una cosa y otra, fui cogiendo clases de cine: historia del cine, cine experimental, producción de cine, etc. El último año es que cojo producción de cine y ahí fue que encontré lo que estaba buscando. En ese momento, quería ser continuista. Terminé el bachillerato y tenía una amiga que trabajaba en Paradiso Films que era una casa productora de aquí bien grande que ya no existe. Me encontré con ella una noche y me dice: “Tengo un proyecto y necesito asistentes de producción.” Yo dije que sí rápido. 

Entré y una vez ahí no paré. Fue non-stop los proyectos de asistente de producción, después coordinando talentos, producción y al año ya estaba produciendo. Trabajé en arte, vestuario, localidades, asistí en castings. Creo que todo eso me dio una base para entender lo que cada departamento necesita. A pesar de que yo producía para directores, videos musicales y comerciales, y Kacho (su esposo) a su vez con otras productoras, decidimos hacer un junte entre los dos. Ambos habíamos producído nuestros primeros comerciales y entonces hacemos juntos el video “El Abayarde” de Tego Calderón. Ese video cogió un boom. Tego todavía era underground, no había sacado ni su disco pero ya se había regado. Luego de ahí llama Ricky Martin para que Kacho dirija su video. Yo produzco la parte de Brasil y Argentina. Ahí surge mi entrada al cine y cómo arrancó el asunto.

M: ¿Cómo surge Zapatero Films?

TR: Después de estar en Paradiso, pasamos por otra casa productora que se llamaba La Plaza Films. Esa casa se desintegra y yo me voy a Nueva York por como tres meses a producir unos capítulos de una novela colombiana. Él se va a una agencia de publicidad unos meses también y en el in-between y el “qué hacemos”, dijimos: “Pues vamos a montar lo nuestro, o sea hemos trabajado pa’ to’ el mundo, haciéndoles el trabajo, haciéndoles chavos…”. Entonces ahí montamos Zapatero, que básicamente fue como de zapatero a su zapato. De ahí surge el nombre desde el 2011.

M: Es un trabajo que nunca acaba, de muchas horas y estrés. ¿Cómo se siente que tu esposo sea tu socio?

TR: Bien nítido. Yo digo siempre que nosotros nos conocimos así, que realmente no es que venimos de una pareja que está fuera y entonces cambia el asunto. Entramos así y es normal, se da una colaboración constante. Nosotros estamos todo el tiempo colaborando. [Mientras] estamos en la casa, surgen ideas y nos damos feedback. El trabajo nunca se acaba, pero lo disfrutamos porque es algo que nos apasiona a los dos. Es nítido. Es una colaboración y una retroalimentación.

“El miedo no puede ser lo que guía a uno. Podemos sentir miedo, pero no podemos dejar que controle a uno y las decisiones que uno toma. Ese frío olímpico hay que usarlo como adrenalina y meterle detrás de lo que uno quiera. No parar, no parar y no parar hasta lograrlo.”

Tristana Robles

M: Ganar un premio Grammy es uno de los mayores honores en la industria. ¿Pone eso algún tipo de presión en cuanto a proyectos futuros?

TR: Claro, siempre pone presión. Pero igual, yo creo que hay una madurez de todo ser humano, más allá de los premios nuestros o no, de dejarse poner la presión uno mismo y las cosas se miden de diferentes maneras. A lo mejor hago otros proyectos que no pueden ganar ese premio pero para mí tienen otra satisfacción. Ahí hay una ecuación de uno ir madurando y de no dejarte presionar por la competencia. Esas cosas uno tiene que moderarlo. Pero uno siempre quiere mejorar y hay que buscar proyectos que te reten más y más.

M: Sabemos que recientemente has dado la bienvenida a tu segunda hija. ¿Cómo logras crear balance entre tu trabajo y tiempo personal?

TR: Desde la primera te puedo decir que es por la familia. Sin mi mamá yo no hubiese podido hacer todos los proyectos, todos los viajes. Y el apoyo de mi hija mayor, su entendimiento. No siempre ellos quieren que sus papás se vayan a hacer cosas. A mi mamá y a ella [les doy] un agradecimiento total de entender, de darnos ese espacio y de acoplarse. La grande ha aprendido a vivir en un set, irse de viaje, entender que me tengo que ir temprano y llegar bien tarde. Siendo mamá y no tener el apoyo de mi mamá y mi hija no hubiese podido lograrlo.

M: Has producido comerciales, videos musicales y películas, todos con mensajes de impacto social y cultural. ¿Cómo es ese proceso a la hora de crear un proyecto?

TR: Yo soy una persona de valores, lo que es la solidaridad y empatía. Para mí es bien importante y rige un montón de lo que yo hago y de cómo educo a mis hijas. Eso es una parte crucial y yo creo que eso influye en nuestros proyectos. Siempre busco ese lado. Si hay un proyecto que no lo tiene, yo busco cómo porque esa es la parte que me da satisfacción: como traer lo cultural a la parte social. Yo creo en la equidad, en la igualdad económica, en la equidad de los derechos de género, de la niñez y, para mí, traerle siempre esa parte es lo que trae satisfacción personal.

Es una mezcla. Se da de diferentes maneras. Hay veces que ya el artista, dependiendo del que sea, tiene una conciencia y, a veces no, pero uno busca adentrar y como llevar ese mensaje de alguna manera.

M: Llevas muchos años en la industria ¿Consideras que han habido cambios de oportunidades para las mujeres?

TR: Poco. Yo creo que en la industria y en la sociedad, nos falta mucho. La realidad es que existe un machismo que muchas veces las mujeres mismas lo prolongamos. No nos damos nosotras mismas el espacio que merecemos porque también fuimos criadas en el machismo, que la norma es esa y uno no se da cuenta. Es como el consumo desmedido, uno está insertado en ese mundo y a veces da un paso hacia atrás y te das cuenta que caíste ahí otra vez. El machismo está presente. Creo que todavía no tenemos las oportunidades. Un varón y una hembra no se encuentran con las mismas oportunidades. En una reunión no se reacciona de la misma manera a cuando habla una mujer que cuando habla un hombre. La mujer tienen que hablar más alto. En la manera que se expresa es exigir ese espacio para hablar. Tenemos que ir adueñándonos de ese espacio, de nuestras oportunidades. No podemos esperar a que nos las den. Ningún derecho se obtuvo esperando que nos lo dieran.

M: ¿Qué consejos le darías a la próxima generación de mujeres que aspiran una carrera en cine?

TR: Hay que lanzarse. El miedo no puede ser lo que guía a uno. Podemos sentir miedo, pero no podemos dejar que controle a uno y las decisiones que uno toma. Ese frío olímpico hay que usarlo como adrenalina y meterle detrás de lo que uno quiera. No parar, no parar y no parar hasta lograrlo. El miedo es normal y es un sentimiento saludable. Lo que no es saludable es dejar que te limite de escribir un guión y presentarlo o querer dirigir. Uno no sabe, a lo mejor queda malo o a lo mejor te queda nítido de la primera. Hay que seguir. Nadie es experto. Ninguno de esos varones fue experto de una y están ahí. Es lanzarte e ir detrás de lo que uno quiere y creer.

Escrito: Marlene Allende

Fotos: Adriana Corbet