True Story: Cumplí todas mis resoluciones y voy por más

by | Dec 22, 2017 | Travel, Women We Heart

¿Ya tienes metas para el 2018? Quedan casi dos semanas para que termine 2017 (uff, por fin, ¿verdad?) y no sabemos qué esperar de este nuevo año. Lo típico es que uno se establece unas metas todos los años, pero tiende a pasar que ya para marzo se te olvidaron hasta mitad de ellas. No te preocupes, encontramos tu umbral de inspiración. Nos sentamos a hablar con María Elena Rodríguez, una MVP en cumplir resoluciones, para que nos contara de su experiencia estableciéndose metas que parecen imposible, trabajar extra fuerte para que se cumplan y proponerse otras loqueras más para el año entrante. 2018 ain’t got nothing on her.

Merodea: ¿Cuáles fueron tus resoluciones para el 2017?

María Elena: Mis resoluciones más importantes fueron:

  • Hacer dinero de mis proyectos
  • Viajar a Europa
  • Comer más saludable
  • Convertirme en una runner
  • Meditar más

M: Siempre queremos cumplir muchas cosas, ¿cómo seleccionaste lo que querías cumplir en el 2017?

MEEn años anteriores, me ponía unas metas súper específicas que luego, por cosas de la vida, me olvidaba de ellas o hasta las evitaba. Este año fui más genérica para que la mayoría de las metas fueran accesibles, sin importar en qué momento de mi vida me encontrara. Lo curioso es que muchas de mis metas se transformaron en cosas más específicas. Convertirme en una runner se hizo realidad por circunstancias, comer saludable se convirtió en comer plant-based, meditar me llegó por una nueva pasión por la yoga y el hacer dinero de mis proyectos se convirtió en tomar la decisión de renunciar a mi fulltime para poder dedicarle todo mi tiempo y energía. Creo que lo único que tuve consciente todo el tiempo fue el viaje a Europa… ¡tuve que bajarle mucho al online shopping!

M: ¿Cómo mantuviste la fuerza de voluntad? ¿Qué te motivó a cumplir tus resoluciones de manera tan estricta? 

ME: He visto muchas personas quejándose de su trabajo, quejándose de su salud o quejándose de las circunstancias de la vida, como si fuesen víctimas de ellas. Sin embargo, no hacen nada para cambiar su situación. Sentí que si seguía en el camino que estaba, podía caer en ese mismo círculo vicioso y eso me daba terror. Creo que cuando me di cuenta de todo esto, es cuando estuve mucho más clara de qué es lo que me hace feliz y lo que no, obligándome a ser mucho más estricta con mis decisiones diarias. Además de eso, siempre he sido una persona bastante goal oriented. Cuando me propongo algo, me gusta quedar bien conmigo misma, por lo que hago un plan de cuáles son los pasos que tengo que seguir hasta lograrlo, algo que aprendí mucho de project management trabajando en publicidad y relaciones públicas. La organización y establecer prioridades son las claves del éxito de cualquier proyecto. Los grandes proyectos no salen de un día para otro, aunque así lo parezcan. Hay que sentarse a planificar y cada día tomar acciones que te llevarán más cerca a la meta.

M: ¿Cuál fue la resolución más difícil de cumplir?

ME: Definitivamente la de hacer dinero de mi proyecto. Trabajar en una agencia de publicidad y usar todo mi tiempo libre para hacer pitches y maximizar mis blog posts no fue una tarea fácil en lo absoluto.

M: ¿Qué fue lo más que te ayudó a cumplir esa resolución en particular?

ME: La pasión que le dedico a mi proyecto. Para mi, no hay excusas lo suficientemente convincentes para dejar caer la bola con Ambinity. Es mi bebé.

M: ¿Tuviste algún obstáculo? ¿Cómo lo solucionaste?

ME: Al igual que todo Puerto Rico, el huracán María fue el obstáculo más grande para casi todas mis
metas. Sin embargo, no sé si fue mi lado rebelde o el desespero de no poder hacer más nada, pero ahí fue
cuando realmente me convertí en una runner. El correr me despejaba y usaba la yoga para estirar y meditar
a la vez.

Lo más lindo fue que, dentro de tanto caos y cambio, entendí que el tiempo es lo más preciado que
tenemos y no lo debemos estar perdiendo haciendo cosa que no nos llenan. Así que,luego de muchas
señales, entendí que era el momento para renunciar a mi full-time, para así poder manejar mi propia
agenda y dedicarme de lleno a mis proyectos. Sin duda alguna, María es el mejor obstáculo que pude haber
tenido.

Merodea: ¿Compartiste con alguien que estabas en una misión de cumplir tus resoluciones? ¿Cómo fue el apoyo de parte de tu familia y amigos?

ME: En realidad, no. Pienso que no todo el mundo tiene la capacidad de entender o estar feliz por una personas que se pone metas ambiciosas. Muchas personas le tienen terror al fracaso y pueden solo hablarte de obstáculos que tendrás. Si vas a compartir tus resoluciones, sé selectiva y compártelas con una persona en la que confíes y sepas que te va a apoyar todo el camino. Si no, manténtelas para ti sola y déjalos a todos boquiabiertos cuando las alcances. Normalmente, cuando comparto una meta es porque ya estoy 100% segura de que la voy a lograr, como fue el caso de renunciar a mi trabajo. Lo más difícil no fue renunciar, fue compartirle a mi familia cercana mi decisión. Para mi sorpresa, todos me apoyaron. Eso me aseguró que estaba tomando la decisión correcta y ahora tengo la motivación de que les tengo que quedar bien a ellos también. #NoPressure

Merodea: ¿Ya tienes tus metas para el año entrante?

ME: ¡Claro! Pero son top secret. 😉

Merodea: ¿Algún consejo para alguien nuevo en resoluciones o que nunca ha logrado cumplirlas?

ME: El único límite que tienes en tu vida eres tú misma. Si de verdad quieres hacer algo, siéntate unos días con calma e investiga cómo otras personas han logrado metas similares a las tuyas. Una vez tengas una idea más clara de qué tienes que hacer, monta el plan. A mi me funciona mucho ponerme deadlines. Entiendo que el lograr metas conlleva sacrificios. Quizás no podrás ir al get de tu mejor amigo el sábado, pero de aquí a un año tendrás el orgullo de haber cumplido una meta. Piensa en un día a la vez, enfócate en el bigger picture y verás los resultados, sí o sí. Overall, nunca subestimes el poder de una mente positiva y libre de juicios.