Soy sobreviviente de Hodgkin’s Lymphoma

by | Nov 24, 2017 | Wellness, Women We Heart

Cuando escuchamos las palabras Hodgkin’s Lymphoma, cáncer no es lo primero que nos viene a la mente. Esto mismo le pasó a la modelo, Alex Dvorak cuando fue diagnosticada 7 años atrás. Para ponerte en contexto, la enfermedad ataca directamente al sistema linfático, la cual ayuda a batallar contra infecciones y otras enfermedades. La enfermedad de Hodgkin ocurre cuando los componentes del sistema linfático se tornan malignos, auto-destruyendo el cuerpo. Esto hace de la enfermedad una sumamente complicada, delicada y peligrosa. Ante toda esta adversidad, como quiera hay luz al final del túnel para muchos. Por estonos sentamos a hablar con la über fabulosa, Alex Dvorak, sobreviviente de la enfermedad y un beacon of hope /umbral de esperanza para todas.

Merodea: ¿Cómo te enteraste que tenías Hodgkin’s Lymphoma?

Alex Dvorak: A mis 19 años, estaba estudiando en una universidad en Los Angeles. Fui diagnosticada cuando fui a visitar a mi familia para Thanksgiving. Había estado enferma por muchos meses, pero pensé que era un catarro normal y yo soy el tipo de persona que, si me enfermo, sigo con mi vida. No me percaté cuán enferma estaba, así que fui al doctor pensando que me iban a dar antibióticos y ya. Me hicieron unos rayos x en el pecho y encontraron un tumor enorme atado a la parte interior de mis pulmones. De ahí, fue rápido para tratamientos y cirugías. Mi vida cambió en un instante. Tuve etapa 2 de Hodgkin’s Lymphoma. Este cáncer también puede afectar la sangre y este se propaga mucho más fácilmente. Se me hacía súper difícil poder respirar por la presión y el peso del tumor. 

M: ¿Cuán intensos fueron los tratamientos?

AD: Rápido que me diagnosticaron, me hicieron una cirugía para remover el tumor. Después seguidamente comencé mis tratamientos de quimioterapia que fueron bien intensos porque eran de lunes a viernes, mas me estaba tomando un montón de pastillas. Todo fue concentrado en un periodo de 4 meses y después tuve 6 semanas para recuperar mis fuerzas para después pasar por radiación por 6 semanas todos los días. La realidad es que tienes que prepararte mentalmente para la batalla. Yo fui de ser una sonriente estudiante de Los Angeles a tratamientos y pastillas diariamente. Es un juego mental y fue sumamente difícil. 

M: ¿Sabías lo que era Hodgkin’s Lymphoma antes de ser diagnosticada?

AD: No tenía idea. La cosa es que, antes de ser diagnosticada oficialmente, me hicieron unos rayos x y estuve en el cuarto de espera con mi madre. Tenía los resultados en mano y estábamos esperando por el doctor para que nos explicara todo. Me cansé tanto de esperar, que abrí los resultados y vi una palabra relacionada a linfoma. Le pregunté a mi madre qué era y ella me dijo que era cáncer. Yo le dije: “OK, no sabía eso” y seguí con mi rumbo normal. Puse los resultados para atrás en su sobre, porque uno no piensa que estas cosas en verdad te están pasando, especialmente si eres joven y te sientes invencible. El doctor le dijo primero a mi madre lo que estaba ocurriendo y le sugirió que me dijera a mi porque, claro, es mejor escucharlo de un familiar. Ella me dijo y lo primero que le dije fue: “¡Pero tú me dijiste que linfoma es cáncer y yo no tengo cáncer!” 

M: Cuando te enteraste, ¿le dijiste rápidamente a tus amigos y familiares?

AD: Cuando me enteré, fui directo al ICU y el doctor me estaba diciendo un montón de what if´s. Entonces, decidí esperar un día, solo para irme a la segura de lo que me estaba ocurriendo. Tuve que ir a una cirugía y me dijeron que probablemente no iba a sobrevivirlo. Le dije a mis amigos primero, porque la realidad es no quería que se enteraran por mi muerte random. Quería que lo supieran y que escucharan mi voz. La cosa más terrible es que les dije en Thanksgiving, porque fui diagnosticada el día antes. Estaba tan envuelta en mi diagnóstico, que ni me di cuenta que estaba arruinándole el día a todos mis amigos. Solo quería que supieran antes de irme a mi cirugía. 

M: ¿Tenías alguna idea de qué esperar?

AD: Tuve una amiga bien cercana que tenía cáncer. Así que pude ver el proceso a una distancia. Ella tenía un cáncer bien particular, era bien agresivo y se iba y volvía. Sabía lo suficiente para saber que tenía que tener miedo. Vi cómo le afecto su cuerpo, mente y sus familiares. El momento que acepté que tenia cáncer, quería aprender todo sobre el mismo. Mi doctor me dio lo que llamo “Mi carpeta de cáncer” y tenía todos los detalles de lo que era mi tipo de cáncer. Lo leía una y otra vez, porque yo necesitaba saber qué me estaba pasando. Era mi único sentido de control. En conclusión, tenía una idea, pero fue como si estuviese heading into the unkwown

M: ¿Cómo cambiaron tus rutinas diarias?

AD: Durante mi tratamiento, yo estuve en un estado de total descanso. Mis tratamiento eran de lunes a viernes y fueron bien debilitantes. No podía hacer mucho, casi ni podía comer. Después de mi tratamiento, obviamente todo cambió cuando pude recuperar mi fuerza física. Estuve mucho más consiente de lo que estaba poniendo dentro de mi cuerpo. Yo era una atleta en crecimiento y fue bien frustrante no poder hacer nada. Ahora, 7 años después, no solo estoy consiente de lo que como y hago, sino de la gente con quien me rodeo. Yo no quiero energías negativas. Mentalmente, este proceso fue bien difícil para mi. Cogió un montón de fuerza mental para no dejar que esto me definiera. Shit happens y le pasa a todo el mundo. Yo no soy diferente y no iba a estar preguntándome por qué esto me estaba pasando a mi. Pasó y solo queda seguir. Busqué un sinnúmero de healers para que me ayudaran, iba a terapia 2 veces a la semana, encontré un acupunturista. La realidad es que estaba dispuesta a recibir ayuda de cualquier persona. No tenia mucho control sobre mi cuerpo, así que tome la tarea de tener un control mental. 

M: ¿Qué te motivó a ser tan abierta en tus redes sociales?

AD: A través del modelaje, logré tener este creative outlet. Tuve muchos momentos de éxito durante mi carrera, incluyendo caminar la pasarela de Public School por 3 temporadas durante New York Fashion Week. Se sintió súper bien pero, ¿alguna vez has tenido un sueño y lo lograste, pero quizás no se siente como si lo estás cumpliendo como deberías? Algo estaba faltando. ¿A quién yo estaba ayudando caminando esa pasarela? Era una meta que yo quiera y me empodera pero algo estaba faltando. Mi primer pensamiento fue que había una separación entre quien yo era en el mundo del modelaje y quien yo era por dentro. No que estaba pretendiendo ser otra persona, sino que no estaba siendo yo completamente. Entrando al 2017, estaba pensando en resoluciones y declaré que quería ser más honesta. Escribiendo que soy sobreviviente de cáncer en mi Instagram fue el comienzo de mi honestidad. Sí, soy modelo, pero también tuve cáncer y lo pude batallar. Es una gran parte de lo que soy y tengo que decir que soy mucho más fuerte por eso. 

M: ¿Qué consejo le darías a alguien que esté pasando por este proceso?

AD: Que sí se pone mejor. Durante ese tiempo, tuve una conversación con una de mis healers. Estaba bien frustrada, porque todo el mundo me decía: “Vas a estar bien”. Se sentía como algo que otras personas decían para hacerse sentir mejor, porque ellos no sabían para nada si yo iba a estar bien. Ni yo sabía qué iba a pasar. Fui a donde ella con esa frustración, porque necesitaba saber cómo le iba a responder. Ella me dijo: “Yo no te voy a decir que todo estará bien. Todo podría estar bien”. Eso creó un poco de esperanza dentro de mi cabeza. Tienes que darte ese espacio para relajarte y darte cuenta que probablemente las cosas podrían estar bien, como también no lo podrían estar. Una cosa que aprendí de mis tratamientos fue que tú solo tienes este momento ahora. Yo podría estar preocupándome de todo lo que ocurrió en el pasado, todos esos eventos traumáticos y difíciles o también podría estar preocupándome del futuro, que existe la posibilidad de que el cáncer vuelva. Terminas viviendo en este espiral entre el pasado y el futuro, cuando nada de eso existe aún. Tú literalmente tienes ahora mismo y eso te permite vivir en el presente, en el momento. Esto me ayudó a aceptar las cosas como son y a ser agradecida, hasta para lo más mínimo. Sé que he hablado de todos esos momentos difíciles, pero salieron muchas cosas positivas de ellas. La persona que soy hoy día es un resultado directo de eso. 

Fotos: Ana María Baez, Suministradas