Rosy Ward y su Indomable Vena Creativa

Nov 23, 2016 | Women We Heart

Cuando se tiene vocación, no hay nadie ni nada que pueda detenernos. Además, la línea que divide el trabajo de la vida personal se diluye: el trabajo no es ‘trabajo’ sino una manera de vivir a plenitud. Esto lo sabe muy bien la relacionista puertorriqueña Rosy Ward, quien ha dedicado su vida a perfeccionar el arte de las comunicaciones, campo en que ha logrado un éxito pocas veces visto. Nos sentamos con Rosy a conversar acerca de sus comienzos en las comunicaciones, la importancia de la creatividad y las estrategias que la han hecho líder en la industria.

Merodea: ¿Cómo fueron tus comienzos en el mundo de las comunicaciones?

Rosy Ward: Cuando comencé la universidad mi papá quería que estudiara mercadeo, no estaba de acuerdo con que estudiara comunicaciones. Entendía que no iba a tener buenas oportunidades en esa profesión en Puerto Rico. Además tenía una empresa y quería que trabajara en ella. Inicié mis estudios en mercadeo en Bentley College. Al comienzo del segundo semestre le llamé y le expliqué que el mercadeo no era lo mío. Entonces lo entendió, me dijo que buscara la mejor universidad en comunicaciones en Boston y eso hice. Terminé mis estudios en la escuela de comunicaciones de Boston University. Luego de graduarme trabajé en el negocio familiar por un tiempo y fue muy buena escuela, pero quería ser independiente y hacer una carrera en el mundo de las relaciones públicas. Mi segundo trabajo fue en Cellular One (hoy día AT&T). De ahí me moví a Hyatt Resorts Puerto Rico… y el resto es historia.

M: Con tanto trabajo y responsabilidades, ¿cómo logras un balance entre vida personal y vida profesional?

RW: Me encantaría poder decir que soy la mujer maravilla y tengo un balance perfecto entre mi vida personal y mi vida profesional, pero estaría mintiendo. Soy “workaholic” y a pesar de que peleo conmigo misma todo el tiempo ese balance para mí aún no existe. Pero algún día lo lograré, de eso no tengo duda.

M: ¿Cuál es la percepción errónea más común acerca de las relaciones públicas?

RW: Me da la impresión de que hay mucha falta de conocimiento sobre la gran responsabilidad que conlleva el trabajo de relaciones públicas, fuera de salir en fotos o estar de fiesta en fiesta. El crear y cuidar la imagen de una empresa es algo bien serio, al igual que el manejo de una crisis. El trabajo del relacionista es arduo y sacrificado, conlleva días bien largos, a veces noches y fines de semana. No hay “shortcuts” en esta profesión. Empecé por abajo y crecí poco a poco, trabajando mucho y ganando poco. Al principio hay que pensar en aprender para crecer. Si el dinero es la prioridad, esta no es la profesión adecuada.

M: ¿Cuáles son los retos principales en trabajar exitosamente las marcas de ‘lujo’?

RW: Lograr que la audiencia se identifique con el producto. Hay que ser sumamente creativo para sobresalir.

Lograr que la marca se convierta en aspiracional, hasta en una necesidad…en cuyo caso ya no se trata de precio.

Me vienen a la mente que se trata de lograr que el cliente reconozca la calidad al punto en que el precio no sea un “issue”.

M: A la hora de crear un plan estratégico, ¿cuáles son los factores más importantes a tomar en consideración?

RW: Primero que nada cual es el “target audience”, a qué mercado queremos llegar. Luego dentro de ese mercado, determinar cuál es la estrategia más efectiva para ese cliente en particular, cuál es el presupuesto disponible para invertir y cuál es la combinación perfecta para que la estrategia sea efectiva. Siendo creativo con poco dinero hoy día se pueden hacer maravillas.

M: De todos los proyectos que has realizado, ¿cuál es que te ha dado mayor satisfacción?

RW: Confieso que me siento sumamente orgullosa de todos mis proyectos y clientes. Todo lo que he hecho en mi vida profesional lo he vivido y disfrutado. Y hasta de las experiencias difíciles he aprendido grandes lecciones. Mis años de trabajo en Hyatt, Marriott y Hilton fueron tiempo de grandes retos y enormes satisfacciones. Cada día había una nueva experiencia y mucho aprendizaje. Y de cada uno de mis hoteles me fui con mucha nostalgia y un gran orgullo por el trabajo realizado. Sin duda años inolvidables.

En mi trabajo como consultora independiente he tenido la oportunidad de trabajar con clientes completamente diferentes, y eso es algo que he disfrutado muchísimo. En la mañana puede que trabaje con uno de mis médicos, luego con un hotel y más tarde con uno de mis clientes de “retail”. Todo me gusta, todo lo disfruto y de todo me siento orgullosa. “Never a dull moment”… ¡nunca hay tiempo aburrirse!

M: ¿Cómo logras que tus clientes resalten dentro del ruido constante de las redes sociales?

RW: Todos sabemos cómo las redes sociales han cambiado el mundo, incluso las relaciones públicas. Para quienes empezamos en la industria cuando aún no existía el correo electrónico y todo se enviaba por fax y mensajero, las redes sociales han abierto un mundo de oportunidades. Las estrategias en redes sociales dependen del cliente y sus necesidades. No es un secreto el poder que han adquirido los “bloggers” y los “influencers” y cómo han cambiado las reglas del juego. Insisto que la creatividad es clave para llamar la atención de la audiencia.

M: ¿Qué consejo darías a personas que estén interesadas en ingresar en el mundo de las relaciones públicas?

RW: Primero que nada que este es un trabajo bien sacrificado, pero de muchas satisfacciones. Yo tuve mentores que hicieron una gran diferencia en mi vida, de quienes aprendí mucho y que me ayudaron a crecer como profesional. Los primeros años deben ser de aprendizaje y de mucho sacrificio, de poner todo el empeño en aprender para seguir adelante. Tuve la oportunidad de servir como mentora a varias personas que hoy día están mejor que yo y de quienes me siento sumamente orgullosa. Les enseñé todo lo que pude porque tenían hambre de aprender y de crecer.

M: Por último, ¿qué planes tienes para el futuro?

RW: Seguir dando lo mejor de mí para servir a mis clientes. Si ellos están contentos, yo también.

¿Planes como tal? Ninguno. He sido afortunada de tener grandes oportunidades en mi vida profesional. He logrado mis metas y soy bendecida de tener mucho trabajo y excelentes clientes en una época difícil. ¿Qué más puedo pedir?

En este momento tengo la libertad de hacer lo que quiera. Cualquier oportunidad que Dios ponga en mi camino, será considerada.

Una de las mejores cosas que me han dado los muchos años de trabajo y sacrificio es la madurez.

De sólo dos cosas estoy segura…una es que jamás podría dejar de trabajar. La segunda es que el poco tiempo que me sobra lo quiero dedicar a mi esposo y mi hijo que son todo en mi vida.

Lo demás lo dejo en manos de Dios.

Por Mercedes Luna