Chill sin Netflix: 7 Trucos para Lograrlo

Apr 10, 2017 | Uncategorized

La crisis económica, los estudios, la huelga, el trabajo, las deudas, el jevo, ¡las planillas! En esta vida tan ajetreada y cargada que llevamos, escapar del estrés parece tarea imposible. Sin embargo, combatir la ansiedad es importantísimo, ya que se ha demostrado que es causante de una multitud de enfermedades y condiciones, tanto físicas como mentales y emocionales. Pero no te preocupes, porque como siempre, we’ve got your back! Manejar el estrés no es nada sencillo, pero hay unas técnicas que puedes adoptar para reducirlo o, incluso, hacerlo desaparecer por completo. ¿Cuáles son? Aquí te damos las 7 más importantes. Hazlas parte de tu estilo de vida, síguelas al pie de la letra, y ‘bye bye stress’.

1. Identifica la Causa: El estrés es un síntoma de algo más profundo, y por eso es esencial identificar su causa. A veces esto es sencillísimo (como cuando tienes un examen al otro día y no has estudiado nada), pero en muchas ocasiones identificar la causa requiere de introspección. Pregúntate: ¿por qué me siento así? ¿Si creo que todo está bien, qué me causa tanta ansiedad? Una vez encuentres la respuesta a estas preguntas, podrás utilizar las técnicas para combatir el estrés.

2.Planifica, planifica, planifica: En muchas ocasiones, la causa del estrés se debe a que (me incluyo en esta) simplemente dejamos las tareas para el último momento posible, y entonces todo se nos acumula y se nos viene encima. Como me gusta decir, ‘la procrastinación es madre y padre de la ansiedad’. Para lograr esto, es necesario que cambies tus hábitos y te sientes a calendarizar tus tareas, asignando fechas y horas para trabajar cada una. ¿Una de las mejores herramientas? El famoso ‘to-do list’. Pero no basta con prepararlo, sino que debes seguirlo al pie de la letra.

3. La Vida te da Sorpresas: Por más que planifiques y planifiques, la vida tiene su manera de salirse con la suya y no hay manera de controlarlo todo. ¿Se te explotó la goma de camino al examen? ¿Perdiste el vuelo por tormenta de nieve en el destino? ¿Se fue la luz y perdiste el conference call? Si te pones en mente de antemano que, por más que te esfuerces y planifiques, estas cosas pasan, estarás mucho más preparada para aguantar y lidiar con las situaciones inesperadas.

5. Establece Prioridades: Por ejemplo, si en dos días tienes un examen, este no es el momento para arreglar tu clóset u ordenar tus libros en orden alfabético. Además, una técnica que resulta muy beneficiosa es la de dividir las obligaciones en tareas pequeñas: de este modo, no te sentirás agobiada con la labor que te espera y sentirás que lograr tu obligación es un paseo.

4. Plan B, C, D, E…: Como no siempre las cosas salen tal y como las planificamos, es indispensable que tengas uno o varios planes alternativos. De esta manera, cuando ocurra lo inesperado ya podrás poner en marcha tu Plan B (y por si el Plan B no funciona, se recomienda tener un Plan C). De este modo no perderás tiempo lamentándote y podrás usar todas las energías en la tarea que está pendiente.  

6. ¡Salud!: Una de las mejores y más efectivas maneras para prevenir y combatir el estrés es llevando una vida saludable, evitando los malos hábitos y asegurándote de dormir suficientes horas al día. Cuando tenemos estrés tendemos a descuidarnos, y esto, en lugar de ayudarnos, lo que hace es agravar el problema. Recuerda comer saludable, evitar el tabaco, las drogas y el alcohol, hacer ejercicios regularmente y separar un espacio de tiempo suficiente para descansar. Cuerpo sano… ¡mente sana!

7. Just Chill: La vida no es todo trabajo y obligaciones. El mundo no se va a caer ni acabar porque tus planes no se dieron tal y como esperabas, y de todos modos, hacer las cosas sin estrés es mucho más efectivo que hacerlas con ansiedad. Saca tiempo para hacer lo que te gusta, ya sea ir a la playa, leer, compartir con las amigas, o simplemente (no podía faltar), tirarte en el sofá a Netflix & Chill. Como decía la canción: ‘vive tu vida contenta, y así vivirás muy bien…’.

Happy unstressing!

Por Mercedes Luna