Una “Barbie Girl” diferente: la boricua trabajando detrás de la transformación de Barbie

Feb 5, 2019

Tuviste por lo menos una, jugabas con su Ferrari o simplemente las usabas cuando ibas para casa de tu prima. Sí, hablamos de Barbie. Ahora bien, imagínate si Barbie hubiese vuelto a la universidad, tomaba un par de créditos en Humanidades y volvía a la fama. Eso es exactamente lo que pasó. Nos sentamos a hablar sobre la importancia de conocer el mundo, el feminismo como motor de inspiración y por qué todo el mundo debería de estudiar Humanidades con una boricua que está detrás de esta revolución. Conoce a Cristina “Tina” Rodríguez, Regional Social Media Marketer en Mattel. Una Barbie Girl boricua en un Barbie World internacional con una sola meta en mente: inspirar a todas las niñas del mundo a ser lo que siempre han soñado ser.

Fuiste una de muchas que se fueron después del horror de María, ¿cómo fue ese proceso de dejar todo atrás para seguir tu sueño?

Bittersweet. Yo llevaba desde febrero planificando todo lo de mi máster. Estaba anhelando que llegara ese momento. Poco antes de que me fuera, llegó el huracán María. Ya tenía todo, así que iba a seguir con mi plan. Durante el aftermath del huracán, sabiendo que me iba, me sentía súper mal por cómo iba a dejar a mi familia y amigos con toda la precariedad. Quería ayudarlos lo más que pudiera, buscando gasolina, vigilando la planta por las noches… todo lo posible. Me iba a montar en un avión y tenerlo todo, todas las necesidades básicas mientras ellos no. No me pude despedir de mayoría de mis amigos o familiares. Todos estaban con sus familias o se fueron para otro lugar.. Me sentía mal por estar feliz por estar feliz. Lo último que yo vi de Puerto Rico era una isla destruida, como una escena post apocalíptica. ‘Este es tu sueño, lo lograste. Trabajaste mucho para esto y aquí está. Disfrútalo’, me decía mi papá para ayudarme a enfocarme.

En general, lo más importante ha sido que crecí mucho; me siento bien independiente en todos los sentidos. Un tipo de self-growth. Estoy en mi primer gran trabajo. Hice mi máster, trabajé en una startup y ahora estoy en una multinacional. Encontré lo que de verdad quería hacer, profesionalmente. Es una experiencia que nunca se me va a olvidar. Encontré mi norte y siento que estoy en el camino correcto. Además, Barcelona está brutal. Playa, montaña, ciudad, actividades culturales, de todo. Y, mejor todavía, es una ciudad súper feminista y queer.

¿Qué ha sido positivo de tu decisión de mudarte a Barcelona y qué ha sido negativo?

Wow, un montón de cosas. Una de las cosas más positivas de vivir en el extranjero es que he comenzado a apreciar mi puertorriqueñidad más. Es bien raro, porque yo estaba loca por irme de la isla. Pero cuando tu hogar, un lugar tan hermoso con gente tan hermosa se va a la mierda, quieres defenderlo hasta el final. Otra cosa es la gente que he conocido, el grupo de amigos que he creado. Ha sido un gran intercambio cultural, aprendiendo jergas y perspectivas diferentes. ¡Ahora puedo hasta diferenciar un montón de acentos!

 

Cuéntanos cómo surgió esta gran oportunidad de trabajar para Mattel…

Lo primero que me dijeron en la universidad es que era un programa full-time, así que no era recomendable trabajar o hacer prácticas. “No vamos a tolerar excusas y son demasiados los trabajos que tienes que entregar”, me decían. Así que siempre miraba las ofertas de trabajo, pero no le metí nunca. Tan pronto se acabó el master, conseguí un internship en una startup que trabaja con psicología y tecnología para tratar diferentes fobias. Mientras estaba ahí, vi la oferta de Mattel y solicité a modo de chiste y, surprise, me llamaron. Antes de que me llamaran, yo estaba lista para volver a Puerto Rico, pero me quedé. Era bien riguroso el proceso de selección, las entrevistas eran casi de una hora y media. No hubiese sabido nada de los temas que se tocaron en las entrevistas si no hubiese sido por mi máster y sin la práctica. No lo hubiese conseguido. Me sentí bien orgullosa de mí misma.

¿Qué ha sido lo más que te ha gustado de esta nueva posición?

Oh my god, yo me crié con Barbie. Era una Barbie Girl hasta la muerte, así que es un sueño hecho realidad. Imagínate, ahora estoy en el departamento de Digital de Mattel como Regional Social Media Marketer. Monto las estrategias en las redes sociales para las marcas,  y también hago consultoría de redes y contenido paras las marcas.  Trabajo todos los días con la gestión y coordinación de los canales digitales de todas nuestras marcas, hago informes de consolidación, y análisis e implementación de estrategias digitales en toda la región EMEA (Europe, Middle East y África, por sus siglas en inglés). Este rol me da la oportunidad de tener una mirada más transversal de lo que está pasando en el mundo digital de Mattel y es increíble. Ser parte de la transformación digital de una multinacional tan importante con marcas tan amadas mundialmente me da un sentimiento de orgullo que nunca había experimentado antes.

Idiomas, Periodismo, Estudios de Género y Marketing, ¿en algún punto te imaginaste que terminarías en un puesto corporativo en una marca internacional?

No, para nada. Es algo medio cliché, pero siempre pensé o me vi más en la academia o escribiendo, o algo más de entretenimiento. Honestamente, después de la IUPI me enamoré de Estudios de Géneros e iba a estudiar el máster en eso. No es por desmotivar, pero es una carrera bien sacrificante y no hay mucho espacio. Siempre me gustaron la comunicaciones, en la universidad cogí fotografía, redacción para los medios, periodismo y género, varias clases. Después de pensarlo bien, decidí entrar en Comunicación Corporativa. Pensé “si no puedes derrotarlos, únete al sistema y desmantélalo desde adentro”.

La gente se pasa devaluando la importancia de las Humanidades y esta vasta preparación es una de tus características más interesantes, ¿cómo esto te ha ayudado en tu carrera actual?

Empática, crítica, asertiva, curiosa con lo que la gente piensa y hace… estas son solo algunas de las cosas que me han dado las Humanidades. Siempre mi mente está en “¿por qué no? ¿qué tal si…?”. Me fue bien en el máster, en el internado y ahora también, y ha sido en gran parte por mi trasfondo. Desde el principio me ha ayudado a desarrollar pensamiento crítico y pensar fuera de los parámetros. Dentro de Mattel, lo primero que me dijeron es que les encantaba que era bien bold. Soy la primera persona llena de tatuajes y piercings. Les encantó que no me había formado “formalmente” en las Comunicaciones. Me siento súper sorprendida porque todo lo que soy en conjunto me ayudó mucho más que una experiencia concreta en Marketing o las Comunicaciones en general. En este mundo hay mucha gente que hace lo que le dicen y eso no va conmigo.

Esto también tiene que ver con la sociedad. Se le ha dado tanta importancia a la Ingeniería y a la Medicina, y a los de Humanidades siempre es un “vete con tus libros a leer para otro lado”. No se dan cuenta que todo esto te ayuda a valorar la contemporaneidad de la vida. Asocias todo mejor y entiendes que todo pasa por algo. Filosofía, literatura, todas estas ramas te hacen más consciente de la sociedad y lo que pasa. De dónde viene. Te hace tener mejores habilidades sociales, aceptas mejor todo. Rechazas más la violencia y ciertas actitudes y pensamientos. Te hacen más grande.

 

Entonces, ¿algunas destrezas en específico que han sido complementarias con el Marketing?

Puedo darte un ejemplo. En Fisher Price, todas las campañas resaltan diferentes estilos de parenting. En este tipo de Comunicaciones, hay que tener en cuenta el know-how local y cómo pueden mejorar las campañas. Las Humanidades te ayudan a entender eso mejor. Sin haber estudiado Negocio Internacional y sí Humanidades, tuve las herramientas para entender diferencias culturales a fondo. A ir un poco más allá de lo que se ve. Otra cosa es que, al dar insights, tengo que interpretar números. ¿Por qué pasa esto? ¿Qué pasó que los números bajaron? Los números son números, hay que interpretarlos. Eso es otra destreza que desarrollé con las Humanidades, resumir, interpretar, tomar cosas grandes y llevarlo a un punto en donde todos puedan entender.

¿Piensas que las Humanidades deberían de tener más peso en la formación de todas las carreras?

Sí, tiene que ver con lo que dije antes. Cuando estás puramente en Comunicaciones, puedes ser buen escritor, pero el leer otras cosas como filosofía, historia, aprender otro idioma, te da tanto conocimiento. Es mucho más fácil entrar a cualquier cosa, leer en general tiene un peso bien grande en todas las disciplinas, eres una persona enterada. Evalúas y creces.

¿Has tenido alguna dificultad ajustándote al castellano en España contra nuestro típico spanglish?

¡Por suerte todas las presentaciones son en inglés! Al principio en la universidad, mi spanglish estaba mucho más presente. Ahora pues estoy un chin más consciente. Todos en la universidad pensaban que era un “pija” y que estaba showing off mi inglés. Al hablar inglés, rápido te tiran de gringa. Te tildan mucho más como americana que como puertorriqueña. Tengo que estar reiterando que soy puertorriqueña. Claro, después se dieron cuenta que literalmente hablaba así. No es que lo he eliminando, créeme que es hasta un icebreaker, pero me pasa ahora que asumen que todos los puertorriqueños hablan así. Otra cosa que me pasa es que pienso que mi sentido del humor se les hace bien extraño. Solo me siento bien cómoda haciendo chistes cuando sé que la otra persona entiende los dos idiomas bien.

¿Nos puedes hablar un poco de las iniciativas que están trabajando en Mattel?

Sí, de la más emocionada que me tiene. Dentro de la campaña de Barbie de You can be anything, Mattel está usando la marca para empoderar a las niñas. Llevando a través de las Barbies el mensaje de que puedes ser lo que sea que sueñes ser. En el Día de las Niñas, lanzaron el Dream Gap Project, una fundación que invierte en una investigación en NYU (New York University) que identificó que a partir de los 5 años, las niñas tienen más probabilidades de sentir que son menos inteligentes que los niños y pensar que nunca llegarán a ser iguales, perpetuado por lo que las rodea. Esto es basado en teorías de gender bias estructurales. Esto las limita desde pequeñas a alcanzar lo que realmente sueñan ser. Aquí es donde entra Barbie que financia más estudios, identifica role models positivas, y reúne comunidades para apoyar a todas la niñas, unificándolas y empoderándolas. Además, realiza campañas educando a los padres sobre prejuicios de género para que todos los niños y padres se unan a cerrar el Dream Gap. Casi todas las role models que han nominado en cada país tienen su propia Barbie. También dan conferencias y seminarios en STEM, deportes, entretenimiento, y mucho más con mujeres en altas posiciones.

Lo más hermoso es que la marca está bien dedicada con esto. Se ha dedicado día y noche a inspirar a todas las niñas que pueden ser lo que quieran. “Unlimited power with the power of the imagination” es lo que dicen. Hay Barbies de diferentes tipos de cuerpos, latinas, pelo rizo, pelo corto, bajitas, altas. Hay hasta Ken más altos o más curvy. Body positivity es lo que quieren promover también. Hay de todas las profesiones también. Barbie ingeniera, Barbie científica, Barbie es también una programadora. Quisiera yo haber tenido una Barbie coder e inspirarme más. Lo único de coding que podía hacer cuando pequeña era el coding necesario para ponerle un background lindo o cambiar los top friends en Myspace. Quién sabe si ahora fuera tremenda programadora.

Eres una inspiración para muchas, ¿qué consejo le darías a la nueva generación de mujeres on the rise?

Having doubts is not a bad thing. Nunca seas el obstáculo de nadie y nunca limites a nadie. A mi me dijeron “no estudies eso” o “te vas a morir de hambre”, no los escuché y no me arrepiento. La vida es tomar riesgos, no importa si es mudarse de continente o completamente cambiar tu vida. Dale a todos la oportunidad de ser lo que quieran ser y date esa oportunidad a ti misma, porque al final todo va a estar bien. Mira lo mío, es un full circle. Estudié Humanidades y Estudios de Géneros, y ahora soy parte de una marca que quiere ser mucho más, que está inspirando a niñas alrededor del mundo a ser la mejor. A ser ellas mismas. Y jamás me arrepentiré de esto.