La Asexualidad: Lo que Es… y lo que Definitivamente NO ES

May 29, 2017 | Features

A Julia no le interesa, ni le ha interesado nunca, el sexo. Tiene 25 años, es ingeniera, vive una vida independiente, es exitosa profesionalmente, tiene novio y está comprometida, está al tanto de la moda, y tiene una vida social como cualquier otra chica. En fin, es una mujer completamente ‘normal’ de acuerdo a los estándares tradicionales de la sociedad. Sin embargo, su total falta de deseo sexual la hace diferente del otro 99% de la población, y la convierte en una anomalía ante los ojos de quienes conocen su secreto.

El desinterés sexual de Julia no se debe a razones morales o religiosas. Por el contrario, es bastante ‘open’ en el tema de las diferentes orientaciones sexuales, y defiende abiertamente la diversidad de géneros y sexualidades. No tiene nada en contra del sexo per sé, pero simplemente no lo siente ella, no le da el deseo, el libido, ese ‘no sé qué’ que hace que las personas sientan las ganas de unirse sexualmente. Ama a su novio, pero ese amor no se expresa nunca en una atracción sexual. Para ella, como para muchas de las personas asexuales, el sexo es algo inexistente en su vida, un sentimiento que ella es incapaz de sentir.

La definición más aceptada de la asexualidad es ‘la falta de atracción o apetito sexual’. Y esto, en una cultura en que el sexo se cuela por todas partes, y en la que damos por sentado que todo el mundo es sexual, convierte a los asexuales en unos seres que no logramos comprender. Pero, ¿qué es la asexualidad? Y quizás más importante, ¿qué NO ES la asexualidad? A continuación haremos un listado de las características más comunes de esta orientación sexual, características que no necesariamente definen a todos los asexuales, al igual que sucede con los rasgos de las otras orientaciones sexuales.

La Asexualidad ES:

  • Una total desinterés por el sexo y la sexualidad

Como mencionáramos antes, esta es la característica principal de la asexualidad, y que en cierta manera comparten todos y todas las asexuales en un momento u otro de sus vidas. Muchas de estas personas no tienen fantasías sexuales, no piensan en el sexo, no se sienten atraídas físicamente por los demás (para ellos y ellas, una persona es ‘cute’ pero nunca ‘hot’), y, más que nada, no tienen ningún interés ni deseo en tener relaciones sexuales ni practicar el autoeroticismo (‘masturbación’).

  • Una orientación sexual 

Al igual que la heterosexualidad, la homosexualidad y la bisexualidad, la asexualidad es una orientación sexual que, quizás de manera contradictoria, se caracteriza por la falta de actividad sexual. Al igual que las otras orientaciones, pertenece al amplio y complejo abanico de sexualidades existentes en los humanos. Si lo miramos como una línea en nivel ascendente, donde el tope es la hipersexualidad, la asexualidad pertenece al inicio de esa línea, donde la característica principal es la falta de deseo sexual. Es una orientación como las demás, y no una elección.

  • Más común de lo que quizás pensamos

De acuerdo con varios estudios al respecto, se estima que 1% de la población en el mundo es o ha sido asexual. Por tanto, una de cada cien personas, hombres y mujeres, de todo tipo de escala económica o estrato social, se podrían identificar como asexuales.

La Asexualidad NO ES:

  • Una decisión

Contrario a las personas célibes (sacerdotes, monjas, etc) o abstemias (que prefieren esperar a casarse o a que llegue la persona ‘correcta’), los y las asexuales no lo son por decisión o convicción. Al igual que hay personas en el mundo a quienes no les gusta, por ejemplo, el chocolate o la música, sin importar cuantas veces lo intenten, los y las asexuales nunca tomaron la decisión consciente de negarse a sí mismos el placer y el deseo sexual.

  • Una incapacidad física o enfermedad mental

En su gran mayoría, las personas asexuales tienen tanta capacidad física para lograr la erección o la excitación sexual como el resto de la población. Incluso, muchas de estas personas se encuentran en relaciones de pareja, con quienes llegan a tener relaciones sexuales. Además, no es considerado como una enfermedad mental o emocional, ya que estas personas llevan su vida a cabo de igual manera que los demás.

  • Temporera o pasajera

Esto es importantísimo reconocerlo, ya que muchas de las personas asexuales sienten que su orientación sexual es tratada por los demás como algo pasajero, que cambiará una vez la persona reenfoque su parecer acerca de las relaciones sexuales. Al igual que una persona puede ser heterosexual toda su vida, sin que eso cambie ni un solo segundo, las personas asexuales no sienten deseo sexual nunca. Por eso, si estás en una relación con una persona asexual, no debes esperar que la persona cambie.

Dicho todo esto, debemos aclarar que la asexualidad NO es sinónimo de falta de conexión; los y las asexuales se sienten atraídas por otras personas, pero solo en el ámbito emocional y sentimental. A sus parejas las eligen no por sus atributos físicos, sino los psicológicos, y son completamente capaces de mantener noviazgos y matrimonios duraderos y saludables. Sin embargo, cada persona es su propio mundo, y nadie cabe exactamente en los encasillados que la sociedad crea para facilitarse la vida. Por eso solo la persona, y nadie más, es capaz de decidir y reconocer si realmente se siente asexual. Por último, queremos recalcar que este tema es sumamente complejo, y que se podrían escribir millones de palabras al respecto, con infinitos puntos de vista. Si no conoces del tema, te invitamos a que visites la variedad de blogs y páginas web dedicadas a temas de la asexualidad, tales como Asexuality Archive o  The Asexual Visibility & Education Network (AVEN), la comunidad más grande de asexuales en la web. Si algo nos debe quedar claro, es que la sexualidad humana es muchísimo más compleja de lo que podemos imaginar.

Por Mercedes Luna