Sally Torres Vega: Diseñando Una Identidad Caribeña Real

Nov 27, 2017 | Designers, Moda

A Sally Torres Vega siempre le interesó el mundo del arte, y antes de decidirse por la moda, tuvo la oportunidad de experimentar con otros medios, entre ellos la escultura. Sin embargo, su afán por hacer arte que tuviera utilidad la llevó a desarrollarse en la industria de la moda, donde hay un elemento práctico mucho más explícito. Así, surgió la marca de ropa que lleva su nombre, mayormente porque “tiendo a cambiar mucho y el nombre no me lo puedo cambiar”, explica Sally. Sus diseños, al igual que su nombre, son únicos y sumamente prácticos para la isla en la que vivimos.

Con la representación de la vestimenta de día a día en el mercado local, marcas como Sally Torre Vega tienen la opción de demostrar que la isla está repleta de recursos, desde la materia prima y los ilustradores hasta los diseñadores de moda. Una vez entendamos que no tenemos que recurrir a tiendas estadounidenses o europeas, podremos incorporar diseños locales y representativos de la mujer caribeña.

La ropa de Sally varía entre blusas, pantalones de tela y trajes de siluetas cómodas y textiles suaves que se fabrican y trabajan localmente para asegurar su exclusividad y calidad. Cualquier patrón o ilustración es hecho por la diseñadora, a veces colaborando con artistas. Para esta diseñadora, una de las cosas más importantes que tiene en mente cuando trabaja en su línea es traducir en ella lo que es la cultura caribeña y puertorriqueña sin caer en lo ‘clichoso’ y mucho menos en la imitación de otros lugares como Europa. La idea mundial del estilo de ropa de las personas caribeñas, muchas veces cae en la misma imagen rebuscada de camisas de patrones de frutas o mujeres con ropa pequeña, corta y pegada. Esto es completamente opuesto a lo que Sally Torres Vega busca hacer con su representación de la identidad puertorriqueña.

Mientras que algunos diseñadores puertorriqueños juegan con modas actuales y patrones, la ropa de Sally juega más con las siluetas. Relajadas y cómodas, las siluetas de cada pieza invocan el lado tranquilo de la personalidad caribeña. Los colores y el uso estratégico de ellos hacen que las piezas se vean limpias y sencillas. Por otra parte, la peculiaridad de los detalles de estampados como la flor de Lotus, siempre son trabajados localmente, en este caso colaborando con la ilustradora Lorraine Rodríguez. Ésta ropa es para el día a día, hecha localmente, cosa a la que aun no nos hemos acostumbrado ya que muchas personas solo conocen de diseñadores de moda puertorriqueños que se dedican únicamente a hacer ropa formal.

Por Ana Eliza Montilla