True Story: Como la T me salvó la vida

by | Mar 7, 2019 | Cuerpo y Mente

Guapa que me lees: entiendo el dolor y la pesadilla que conlleva la menstruación. Confía, yo era de las que sufría de todos los efectos secundarios que vienen con la regla. Cuando comenzó a afectar mi vida personal, decidí hacer un cambio que alivió todos los problemas que tenía con la regla y me salvó la vida.

La T

Fui de las que le recetaron miles de marcas de anticonceptivos para aliviar el dolor y tomaba ibuprofeno, y aún así sufría. Las náuseas, los temblores, dolores de cabeza y de cuerpo, calambres, cambios de estado de ánimo dramáticos,  mareos y vómitos eran mis fieles acompañantes por una terrible semana de cada mes. ¿Y los tres días del P.M.S.? Igual de mal. Los 10 días del mes me limitaba a salir, trabajar o estudiar porque simplemente mi cuerpo no me lo permitía. Mis mejores amigos durante esos días eran los heat pads, las pastillas para el dolor y la cama. Ya mis familiares y amigos sabían que durante esos días, yo no era la misma. Sentía como si mis emociones se multiplicaban por mil y no podía tolerar al mundo. Llegó al punto que sabía que me estaba afectando a nivel personal, y tenía que ponerle un fin al dolor de alguna manera. Sé que mi historia puede resonar con muchas chicas y por esto les voy a contar qué me alivió de esta pesadilla: ponerme la T.

Para quienes no han escuchado de la T, es sencillamente un IUD ( ‘intrauterine device’) que insertan en el útero como método de anticonceptivo. Varían de tamaño, marcas, duración y material. La mayoría de estos dispositivos son efectivos de 3-5 años y es el método anticonceptivo más seguro en el mercado por ser 99.9% efectivo en prevenir el embarazo. Todo eso suena chulo, pero ya escucho la pregunta venir,

“¿Cómo la T te ayudo con el malestar?”

La marca que yo me puse fue Mirena, el cual libera hormonas y me durará por 5 años. Al igual que algunas mujeres usan pastillas anticonceptivas para normalizar los síntomas de la menstruación, pueden usar un IUD para el mismo propósito. Es un reemplazo ideal a las pastillas anticonceptivas porque no tienes que preocuparte de tomarte la dosis cada día a la misma hora. No voy a mentir, la inserción del IUD es el dolor físico más incómodo por el que he pasado en mi VIDA. Hazme caso: no hagas planes para salir el día de tu inserción y coge un día de enfermedad en el trabajo porque no vas a poder caminar por el dolor. Aun así, no dejes que eso te asuste. Pasaría por el proceso cuantas veces más sea necesario por los efectos de la T.

Uno de los posibles efectos secundarios de insertar este aparato es que se disminuye la frecuencia, duración y cantidad de menstruación, o que se vaya completamente de por sí. Afortunadamente, soy de las que no tiene regla con este aparato, y jamás había sentido este alivio. ¿Todos los efectos que había mencionado de dolores y vómitos? Completamente idos. Otro pro: como no caigo en menstruación, no he tenido que gastar dinero en toallas sanitarias ni tampones desde ponerme el IUD. ¿El P.M.S.? No existente. ¿Mi estado de ánimo? El mismo de siempre, sin cambios drásticos. Si hubiese sabido que no tenía que pasar todo el mal rato que pasé por tantos años, ¡me hubiese puesto el IUD hace tiempo!

La T Drawing Alejandra

Mi experiencia ha sido maravillosa, pero antes de tomar cualquier decisión, debes de escuchar los todos los posibles efectos secundarios. Al igual que cualquier medicamento, puede tener efectos secundarios negativos que afectan a ciertas personas. Por ejemplo, pueden formarse quistes en tus ovarios, te puede dar una infección en el área que rodea el aparato y puede causar infertilidad. Estos efectos ocurren en el mínimo de los casos, pero es importante saber todas los posibles consecuencias. Si te llama la atención el aparato por su efectividad como anticonceptivo, recuerda que este no protege de enfermedades de transmisión sexual. Además, hay planes médicos que cubren el gasto del aparato y el procedimiento de inserción en su totalidad, otros parcial y algunos que no cubren ni un pedacito. Debes de educarte y consultar con tu ginecóloga antes de tomar cualquier decisión que afecte tu salud.

Cuento mi experiencia porque reconozco que mi historia es la misma que las de muchas mujeres. Espero que si te identificas con mi relato te inspires a buscar información acerca de las posibles soluciones a los dolores, sea un IUD u otro método. Ya no sufro de los mareos, calambres, temblores, entre otros. ¡Ahora vivo mi vida sin limitarme por el dolor!